jueves, 7 de junio de 2007

Que Tengan Buen Día

Al salir de la Universidad, casi saltando de la acera detuve un taxi. Cuando me subí el conductor con cara muy amigable me sonrió, me preguntó a donde iba y yo le dije a la zona a la cual iba, un lugar muy transitado, sobre todo al mediodía que desgraciadamente es cuando salgo de las clases. No me dijo nada, solo asintió. Al acercarnos al lugar, lo sospechado, tráfico; tan lenta iba la fila que podías parar, caminar hasta tu casa y aún volver y encontrar solo un par de choques en tu auto. El con humildad aceptó el reto, casi media hora de detención. Quería aprovechar y conocer de su familia, sacar conversación a ver si no se le hacía tan difícil la ruta, pero sus suspiros de agobio me detuvieron (no vaya a ser que me baje aqui mismo por mi cinismo) Aún asi su sonrisa seguía ahi.

Yo estaba tan cansada y en esas circunstancias suelo ser bastante, amablemente me atreví a pedirle que cambiara las noticias y le pregunté si la ventana junto a mi que se veia golpeada podía bajarse, a lo cual respondió solo sí a ambas cosas. Luego lo que menos queríamos los dos, el neumático sin aire. Me sorprendió su tranquilidad, bajó y aún con los miles de insultos de los demás conductores a los que le impedíamos el paso no se exaltó. Yo sólo pensaba por Dios ni una sola mala noticia más. Ya cambiado el neumático, me di cuenta que Dios no todo el tiempo escucha, o bien, le llegan las súplicas algo tarde, pues nos encontramos con sendero agujero en la calle en el cual cayó el auto comiéndose la delantera un achurrón muy feo. El taxista, solo se reía. Yo estaba a punto de llorar.

Ya llegando a la zona donde me quedaba, se nos cruzó un niño que se lo soltó a su mamá de la mano y casi no lo cuenta, el pobre se asustó mucho. Finalmente no podía durar todo el día el recorrido, llegamos y cuando me acerco a darle el dinero, se cae de sus manos y me tocó buscar una moneda casi debajo del auto.

Aún asi con su tranquila sonrisa me dijo, linda... que tengas buen día!

A lo que yo le respondí, señor usted está locoooooooooooo! Después de todo esto lo que quiero es poder llegar a casa sana y salva y ¿ud con su sonrisa que no desaparece?

Hay que tomarlo con calma, sino te tragas los obstáculos que te pone la vida, ellos te tragarán a ti, me dijo. Le sonreí esta vez yo a él y le dije: tiene razón, y disculpe mi mal humor... tenga también el mejor de los días señor!

Ahora les digo a ustedes, QUE TENGAN BUEN DIA!... pasando la bola del positivismo

Lena!!

1 comentario:

Palanteflash dijo...

asi mismo es lena hay que tomarlo con ,calma el sobrealterarse en la vida,te puede llevar a quedarte pronto sin vida.

saludos desde berlin
buen blog